Archivos para 8 junio 2010

Dosmiltres peldaños

Es conocido que todo lo que baja luego sube, al menos los economistas así nos lo han explicado. Al final, todo forma parte de un ciclo regulador, un entrar y salir del Cielo y el Infierno. El balanceo del péndulo que convierte a ricos en pobres, y pobres en ricos. Una necesidad depuradora casi biológica:  sin catástrofes ni depredadores no hay equilibrio.
Si atendemos a las leyes de la física, la naturaleza no colabora en levantar lo que se ha caído. Por eso se han inventado las poleas, las grúas y el Viagra. En definitiva, para volver al estado inicial, hay que activar alguna forma de energía.
Las crisis son en definitiva, situaciones en las que predomina el desastre gravitatorio. Estar en crisis es bajar al subsuelo esperando que el ascensor –al que llamamos insistentemente con el pulsador–, pase a recogernos, y nos lleve al lugar en dónde estábamos, ya sea el tercero o el cuarto piso, y por pedir que sea al ático.
Los defensores del batacazo, apoyan la teoría que caerse, de tanto en tanto, sirve para subir a flote con nuevas energías; lo que viene a ser lo mismo que afirmar que el pobre es feliz, porqué tiene la suerte de no tener dinero.
Yo prefiero ver la playa de arena blanca desde un barco, una barca o un flotador, que imaginarme el horizonte de palmeras circunscrito en el visor de un periscopio, mientras el capitán decide si subimos a flote. Si hay que caerse se cae, pero prefiero que no me lo prescriban como medicina, para conformarme estando ahí abajo.
Apago el televisor, dejo de leer los periódicos proclamadores de malos augurios, de situaciones y soluciones que ni entiendo ni puedo arreglar.
Si por mi culpa, el azar, la mala suerte, o el empujón de algún malnacido, me caigo al sótano, espero encontrar la escalera, y subir dosmilun, dosmildos, dosmiltres peldaños en busca de la azotea.